Septiembre 2019 — El viento bajo mis alas

Septiembre 2019 — El viento bajo mis alas

Introducción

Muestra la sinopsis de cualquiera de las dos versiones de la película “Beaches” (en español se estrenó con el título “Eternamente amigas”). La canción “Wind Beneath my Wings” (El viento bajo mis alas) cantada por Bette Midler es la banda sonora original. Pon a tocar el video musical de cuatro minutos de duración de esta película de los años 80, que se puede hallar en https://youtu.be/cd8uolaL5FE o bien la versión actualizada de la película con Idina Menzel y Nia Long en los papeles estelares, en que es Idina Menzel quien interpreta la canción.

Adoremos todas juntas

Existe en inglés una versión lírica cristiana de “Wind Beneath my Wings” en YouTube. Imprime la letra e invita a las mujeres a cantar todas juntas esta versión cristiana de la canción: https://youtu.be/Ee77HoyZwek.

Pasaje bíblico

Lee Proverbios 16:1–3, NVI.

Pon en manos del Señor todo lo que haces

“Wind Beneath My Wings” (El viento bajo mis alas) es una canción icónica de la banda sonora de la película “Beaches” (en español se estrenó como “Eternamente amigas”) de los años 80, protagonizada por Bette Midler. El Lifetime Channel hizo una versión actualizada de la película, esta vez protagonizada por Idina Menzel y Nia Long, con Menzel a cargo de la banda sonora. A varias de nosotras la película y la canción nos traerán a la mente muchos recuerdos gratos. “Beaches” trata de dos mujeres que son amigas muy distintas una de otra pero que se conocen y se hacen amigas de toda la vida, compartiendo muchos momentos buenos y malos. En la canción una amiga (las iniciales de cuyo nombre son CC) le canta la canción a la otra (Hillary).  En inglés, la letra dice: “It must have been cold there in my shadow. To never have sunlight on your face, I was the one with all the glory while you were the one with all the strength”. Traducido al español, diríamos: “Debe haber hecho frío ahí a mi sombra. Que la luz del sol nunca te haya dado en la cara. Mientras yo recibía toda la gloria, tú tenías todo el poder”. CC quiere a su mejor amiga Hillary pero a veces prefiere ser el centro de toda la atención. CC tiene grandes planes para su vida y su carrera y elige ponerlos por delante de Hillary y de su amistad.

Nosotras también hacemos todo tipo de planes. Planificamos las vacaciones. Planificamos nuestros jardines. Planificamos la educación de nuestros hijos. Planificamos lo que nuestros maridos deben ponerse para una fiesta. Planificamos las comidas. Planificamos eventos y regalos. Planificamos cuándo vamos a tener una familia. La lista de cosas y actividades que planificamos parece no tener fin. Sin embargo, en Proverbios 16:1, NTV leemos: “Podemos hacer nuestros propios planes, pero la respuesta correcta viene del Señor”. A veces, al hacer esos planes olvidamos por completo, como mujeres de Dios, el aspecto más importante. A veces nos olvidamos de Dios y lo dejamos en las sombras, tal como sugiere la canción de la película “Beaches”. Lo dejamos rezagado. Lo amamos, pero de todas maneras lo dejamos afuera de lo que percibimos como nuestros planes perfectos.

En inglés la letra dice: “Did you ever know that you’re my hero?  And everything I would like to be?  I can fly higher than an eagle, you are the wind beneath my wings” (o, en español: “¿Sabías que eras mi héroe? ¿Y todo lo que a mí me gustaría ser? Más alto que un águila puedo volar: tú eres el viento bajo mis alas”). ¿Nos acordamos de poner a Dios siempre en primer lugar en todas las situaciones que vivimos? Cuando hacemos lo que Proverbios 16:3 (NVI) dice y ponemos “en manos del Señor” todo lo que hacemos, nuestros “proyectos se cumplirán”.  Necesitamos poner nuestros caminos en manos del Señor. Necesitamos poner todo lo que hacemos en manos del Señor. Trátese de planificar unas vacaciones o de preparar un servicio de adoración, tenemos que ponerlo todo en manos del Señor. Al hacerlo, nuestras vidas se convertirán en un canto de alabanza que dice: “Dios, Tú eres mi héroe”. Tu vida puede ser un testimonio de nuestro deseo de parecernos a Él en la medida que reflejamos Su gracia, amor y esperanza. Será como si voláramos hacia lo alto.

Celebremos la Escuela de Sabiduría de Salomón—La sabiduría de Salomón le fue dada por Dios. Cuando Dios le preguntó qué era lo que más quería, Salomón pudo haberle pedido cualquier cosa. Pudo haberle pedido las cosas que el mundo considera importantes, como el dinero o la fama. En vez de pedirle a Dios que lo hiciera rico o poderoso, le pidió que lo hiciera sabio. Salomón usó esa sabiduría para liderar bien a su pueblo. Para acceder a la sabiduría de Dios primero debemos conocerlo a Él y ser conscientes de que Su Palabra nos muestra cómo vivir una vida digna. El hecho de participar de la sabiduría de Dios nos brinda paz y satisfacción. Su sabiduría está disponible para todos lo que se la pidan. Si vivimos una vida que refleja la sabiduría de Dios, experimentaremos grandes bendiciones.

Reflexiona sobre aquella situación que tenías muy bien planificada pero que no resultó de la manera que tú esperabas. Podría ser que tu matrimonio esté pasando por momentos difíciles. Tu preparación para esta unión conyugal no dio los resultados que esperabas. O podría ser que tus hijos no hayan seguido el camino que tú habías pedido que ellos siguieran. Quizás tu vida laboral no te satisface o no tiene mucho sentido para ti. Quizás tu salud se ha estado deteriorando. Deja de hacer planes exitosos por la sola fuerza de tu voluntad. Deja de forzar la situación. Ponla en manos de Dios. Y la Palabra de Dios promete que “tus proyectos se cumplirán”. Independientemente del resultado, tus planes o proyectos se cumplirán porque Dios ha estado en el centro de todo ello todo el tiempo. Dios es “el viento bajo nuestras alas” desde el momento en que ponemos en Sus manos todos nuestros caminos.

Reflexiona y ora

Dios, Tú nos das la libertad para elegir a quiénes vamos a servir y cómo los vamos a servir. Incluso si optamos por la oscuridad, Tú nos concedes la libertad de hacerlo. La canción de la película “Beaches” ofrece ciertos conceptos profundos sobre los que podemos reflexionar y a partir de los cuales nos podemos examinar a nosotras mismas. ¿Estamos haciendo las cosas movidas exclusivamente por nuestra propia voluntad? ¿Estamos persiguiendo nuestra propia gloria? ¿Estamos buscando que se nos alabe? ¿Estamos más enfocadas en los elogios de los demás y en las recompensas terrenales? ¿Queremos parecernos más a Dios? Reconocemos, hoy y siempre, que, como dice la canción, “I would be nothing without You” (No sería nada sin Ti). Todo lo bueno que tenemos es gracias a Dios que nos ha bendecido. Te damos gracias, Señor, porque Tú eres el viento bajo nuestras alas.

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