Agosto 2019 — El camino largo y sinuoso

Agosto 2019 — El camino largo y sinuoso

Bienvenida y oración de apertura

Alabanza y adoración

Alterna los versos de la canción “¡Jubilosos te adoramos!” (Coros Aleluya, canción 121) con los siguientes versículos de las Escrituras: Romanos 12:12, Filipenses 4:4, Romanos 15:13, Gálatas 5:22, Juan 16:24, Proverbios 17:22, Romanos 14:17, Juan 16:22, Santiago 1:2-4, Salmos 16:9, 1 Tesalonicenses 5:16.

Actividad

El camino largo y sinuoso de la oración

Podemos aprender a celebrar la guía que Dios nos ofrece cuando pasamos por momentos difíciles de nuestra vida. En esta actividad de adoración, la líder coloca bolsas de papel marrón alrededor del salón. Cada bolsa marrón debe ser moldeada de manera que asemeje un ladrillo en medio del camino de nuestra vida y se la marcará con una palabra en letras de imprenta que designe un área distinta de la vida—matrimonio, hijos, familia, trabajo, finanzas, futuro, pasado, sueños y vida espiritual. Coloca las bolsas a cierta distancia unas de otras de manera que representen distintas estaciones de oración. En cada estación, ten disponibles papel y lápices. Las integrantes del grupo son alentadas a recorrer el camino largo y sinuoso de la oración. La idea es que en cada estación se tomen un momento para celebrar la guía que les ha ofrecido Dios en los momentos difíciles de sus vidas y que escriban el nombre de una persona o de una situación que les preocupe y que esté asociada con cada una de las áreas. Al poner esos nombres en la bolsa, dan a entender que confían sus preocupaciones en esa área particular al Señor.

Mientras las integrantes del grupo avanzan por el camino de la oración, pon a tocar de fondo la canción por Paul McCartney “The Long and Winding Road” (El camino largo y sinuoso). Se puede hallar esta versión con subtítulos en español en: https://youtu.be/aJr0GY6qLqA.

Una vez que la hayan escuchado, lee Proverbios 3:5, 6 (NTV). Recuérdales a las mujeres que a medida que avanzamos por el camino de la vida, necesitamos confiar en Dios de todo corazón, y creer que debemos confiar sólo en Él sin importar cómo terminen resolviéndose las cosas. Él allanará todas nuestras sendas.

Cómo andar por el camino de la vida

¿Cuántas de ustedes son fanáticas de los Beatles? Poco antes de que el grupo finalmente se disolviera como banda, Paul McCartney escribió una canción titulada “The Long and Winding Road” (El camino largo y sinuoso). Un dato poco conocido acerca de esta canción es que no estaba inspirada en una relación amorosa sino que fue escrita por Paul a partir de las tensiones que existían al interior de la banda. El primer verso dice: “The long and winding road that leads to your door” (El camino largo y sinuoso que lleva a tu puerta). Todas vivimos momentos de alegría y momentos de tristeza en esta vida. Sin embargo, si dejamos que el Señor tome el control, esos momentos difíciles de nuestras vidas nos pueden llevar a Él.

Podemos comparar nuestra vida a un viaje. Podemos imaginarnos a nosotras mismas caminando físicamente a lo largo de este viaje llamado vida. Caminar es una actividad que muchas personas disfrutan. Como forma de ejercicio, caminar ofrece grandes beneficios físicos además de ser una muy eficiente manera de aliviar el estrés. Hay etapas en el camino de nuestra vida que son agradables y fáciles de transitar, especialmente cuando el camino se hace llano y predecible. Y luego están esas etapas de nuestra vida que presentan un desafío mayor.

En el viaje que es nuestra vida, hay días cuando nos sentimos en la cima del mundo y a una le parece que nada podría salir mal. Todo va bien en el trabajo y tus colegas o compañeros de trabajo se llevan todos muy bien. También en casa todo marcha de maravillas. Pero luego hay otros días en que sólo hay problemas en el trabajo. La casa es un desorden y parece que todos han conspirado contra ti para hacerte la vida imposible. ¿Has tenido uno de esos días alguna vez? No importa cuánto te esfuerces, las cosas de todos modos no mejoran. O incluso mucho peor que unos pocos días malos son meses enteros y hasta años de tristeza. Quizás tu ser querido enfrenta una enfermedad o tú misma vives una pérdida en tu familia. La vida puede ser impredecible y difícil de soportar. Las dificultades inesperadas pueden resultar extenuantes. Lamentablemente, todas tenemos ese tipo de días, pero es importante que incluso en medio de esos días nos acordemos de acudir a Dios y de expresarle nuestras preocupaciones.

Proverbios 3:5-6 dice: “Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar” (NTV). Estos versículos nos dan tres pasos importantes que podríamos aplicar cada vez que enfrentamos momentos difíciles en nuestras vidas: primero, confiar en Él; segundo, buscar su voluntad; y, como consecuencia de ello, Él te mostrará el camino a seguir.

Uno de los versos de esa canción de los Beatles dice: “Crying for the day, why leave me standing here? Let me know the way” (Llorando a la espera del día, ¿para qué dejarme aquí? Muéstrame el camino). Durante esos momentos difíciles que enfrentamos en nuestro camino, le preguntamos a Dios ¿por qué? ¿Por qué permitiste que esto sucediera? ¿Por qué me has dejado completamente sola? Él sabe cuándo enfrentamos esos caminos difíciles de la vida. Él sabe incluso cuándo estamos a punto de bajar los brazos porque ya no podemos seguir adelante. En esos momentos, necesitamos confiar, descansar en Él y buscar Su voluntad para nuestras vidas. Así como los Beatles cantaban “let me know the way” (muéstrame el camino), el Señor siempre nos mostrará el camino y allanará nuestras sendas una vez que decidamos regresar a Él.

Quizás hoy sientas como si estuvieses andando por este camino largo y sinuoso y estés empezando a perder tu gozo. Podemos estar felices o tristes pero no tenemos por qué perder nuestro gozo. El gozo es nuestra herencia como creyentes. La tristeza y la felicidad van y vienen, pero incluso en medio de una situación difícil podemos mantenernos gozosos. El gozo nos viene de la confianza que sentimos por el hecho de saber que Dios está en control de nuestras vidas. El gozo viene cuando has elegido alabar a Dios sin importar cuál sea la situación por la que estés pasando.

Oración

Señor, no nos prometiste una vida exenta de dificultades. En Juan 16:33 leemos: “Tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense …” (NTV). Hoy confiamos en la promesa de que Tú estás con nosotras y que no nos dejarás solas. Tú nos animas en medio de nuestro dolor. Sabemos que podemos confiar en Ti.

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