Despertar a la esperanza
Salud mental, Mes Nacional de la Prevención del Suicidio
Escritura: Hebreos 6:19
Ideas de decoración y otras sugerencias
- La semana previa a este programa, pida a las mujeres que traigan objetos que representen la esperanza para ellas. Comparta algunos ejemplos de objetos extraídos de este sitio web: https://www.dianagruver.com/blog/how-to-make-a-hope-kit. Basándose en la idea del sitio web —y adaptándola para este programa—, elabore unos “Kits de la Esperanza” para utilizarlos como centros de mesa en cada una de las mesas. Puede llenarlos previamente con algunos objetos que simbolicen la esperanza, pero dejando espacio para que las mujeres añadan también sus propios objetos.
- Utilice la plantilla adjunta para imprimir tarjetas de bolsillo sobre la prevención del suicidio, o bien visite el sitio web de SAMHSA. Cada tarjeta lleva impresos, por un lado, los signos de advertencia del suicidio y, por el otro, los “Cinco pasos de acción” del 988. Imprímalas en cartulina, recórtelas y distribúyalas durante el programa.
- Mientras comparte la información sobre la salud mental y el Mes de la Prevención del Suicidio, proyecte una presentación (elaborada en PowerPoint) que incluya gráficos, cifras e imágenes pertinentes a la sección educativa. Podrá encontrar gráficos y otros recursos en los enlaces que figuran al final de este programa (fuentes).
- Tras la oración de clausura, invite a las mujeres a disfrutar de un refrigerio mientras comparten detalles sobre los objetos que representan su esperanza, los cuales se encuentran en los “Kits de la Esperanza” que sirven como centros de mesa.
Tema: Salud mental y prevención del suicidio
Desde 1949, la salud mental ha sido reconocida durante el mes de septiembre. Años más tarde, en 2008, septiembre también fue declarado como el Mes Nacional de la Prevención del Suicidio con el fin de promover la concienciación y evitar la pérdida de vidas2.
Según los CDC, el suicidio es una de las principales causas de muerte en los Estados Unidos3; muchos de estos casos son el resultado de un problema de salud mental, tales como la depresión, el abuso de sustancias y la psicosis4. La mayoría de las víctimas de suicidio nunca han recibido tratamiento para su salud mental ni han consultado jamás a un profesional de la salud mental5.
Según un informe de 2022, más de 49,000 personas fallecieron por suicidio, lo que equivale aproximadamente a un suicidio cada 11 minutos3. Los hombres y las personas de 85 años o más representaron cerca del 80% de todas las muertes por suicidio3.
Se estima que muchos adultos —alrededor de 13 millones— piensan seriamente en el suicidio; de ellos, 3.8 millones llegan a planificarlo y 1.6 millones intentan llevarlo a cabo. Es por ello que resulta tan importante crear conciencia, prestar atención a las señales de advertencia y salvar una vida.
(Distribuya las tarjetas de Prevención del Suicidio).
¿Cuáles son algunas de las señales de advertencia? En el caso de los adultos, algunas de las señales incluyen hablar sobre planes de suicidio, sentirse atrapado, beber alcohol o abusar de las drogas de manera excesiva y el aislamiento. En cuanto a los adolescentes, las señales abarcan la desesperanza, cambios en los patrones de sueño, un estrés emocional abrumador y el retraimiento social.
Uno de los recursos más importantes para prevenir las muertes por suicidio es la Línea de Vida 988 (988 Lifeline). Con la ayuda de las redes sociales y el hashtag #BeThe1To, han estado difundiendo su objetivo de pasar del suicidio a la prevención mediante la difusión de cinco pasos de acción6:
- Haga preguntas como: “¿Estás pensando en el suicidio?” y “¿Cómo puedo ayudarte?”
- Este presente. Escuche. Conecte. Mantenga al teléfono. Este ahí.
- Ayude a mantenerlos a salvo. Determine la urgencia de la situación.
- Ayude a conectar. Pongalos en contacto con apoyo inmediato: una línea de ayuda, un hospital o un profesional de la salud mental.
- De seguimiento. Llame. Envíe un mensaje. Visítelos. Brinde su apoyo.
Despertada a la esperanza
El profeta Isaías escribió hace muchos años: «Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán» (Isa. 40:31, NVI). Su declaración describe los beneficios de depender de Dios para obtener esperanza, gozo, descanso, fortaleza y seguridad.
Cuando una persona conoce a Jesús por primera vez, se arrepiente y recibe el perdón, el Espíritu Santo le otorga la certeza de esa salvación; de este modo, el nuevo cristiano se llena de esperanza y seguridad. A medida que los cristianos nos elevamos más cerca de Dios y crecemos en Él, somos llamados a compartir esa esperanza con los demás. Ahora bien, el llamado a ser portadores de esperanza nos llega a todos de diferentes maneras a lo largo de nuestro camino en la vida. Algunos la encuentran en el trayecto; a otros —como al apóstol Pablo— la esperanza les sobreviene de repente; y otros, en cambio, nacen inmersos en ella. Pero, independientemente de cómo seamos llamados a encarnar la esperanza, nuestra misión como cristianos es compartirla.
Hebreos 6:19 dice: «Tenemos esta esperanza como ancla del alma, firme y segura». Aquellos de nosotros que hemos hallado al Salvador poseemos una seguridad eterna. Sin embargo, al mirar a nuestro alrededor, vemos a personas que están perdidas y carecen de esperanza. Muchos buscan esperanza y seguridad en los lugares equivocados, con las personas equivocadas y recurriendo a los medios equivocados. Y así, se hunden cada vez más en la desesperación y el desamparo. Nuestro deber como cristianos es ayudarles a encontrar el camino hacia Jesús, el único dador de la verdadera esperanza. Y cuando el milagro ocurre en la vida de otros —y somos testigos de ello— nos llenamos de un gozo inigualable y, sí, de aún más esperanza.
Ese es el milagro de invertir en los demás. A menudo pensamos que les estamos prestando un servicio, pero en realidad se trata de un círculo inagotable de esperanza. Repartimos botellas de agua durante un desastre y nos sentimos inspirados por la resiliencia de aquellos que lo han perdido todo. Perdemos horas de sueño pensando en formas de ayudar a quienes sufren adicción a las drogas y al alcohol, y nos sentimos llenos de esperanza cuando vemos que sus vidas se reconstruyen. Ayudamos a alguien que se encuentra al borde del suicidio y alabamos a Dios por habernos permitido estar en el lugar indicado, en el momento preciso. No hay mayor gozo que ayudar a otros a encontrar esperanza y, en el proceso, la nuestra también crece.
El himno número 608 de nuestros himnarios dice:
- Hazme un instrumento de tu paz.
- Donde haya desesperación en la vida, permíteme llevar esperanza.
- Donde haya oscuridad, solo luz.
- Y donde haya tristeza, siempre gozo.
¿Es esa tu oración hoy? ¿Eres tú esperanza para los demás? ¿Estás ayudando a otros a encontrarla? Que Dios nos conceda la sabiduría y el valor para compartir esperanza —en el momento oportuno— con aquellos que más la necesitan.
Concluyamos con una oración.
Recursos :
2 https://www.nctsn.org/resources/public-awareness/national-suicide-prevention-awareness-month
3 https://www.cdc.gov/suicide/facts/data.html#cdc_data_surveillance_section_4-suicide-rates
4 https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6165520/
5 https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8804173/#:~:text=The%20majority%20of%20
people%20who,such%20as%20past%20suicide%20attempts
6 https://www.bethe1to.com/bethe1to-steps-evidence/
7 https://www.samhsa.gov/mental-health/suicidal-behavior/warning-signs
