Septiembre 2027 – Servicio a través de tus dones espirituales

Septiembre 2027 – Servicio a través de tus dones espirituales

Servicio a través de tus dones espirituales

Lea 2 Timoteo 1:6-7.

Introducción

Un don espiritual es precisamente eso… un don. Es una capacidad otorgada por Dios, distribuida a los individuos por el Espíritu Santo, que permite a una persona obrar a lo largo de su vida para ayudar a la iglesia a cumplir su misión en la tierra. El propósito principal de los dones espirituales es edificar a la iglesia. Los dones espirituales se encuentran en tres pasajes distintos de las Escrituras en el Nuevo Testamento. Se hallan en: Romanos 12, 1 Corintios 12-14 y Efesios 4. Las listas no son idénticas; existe cierta coincidencia entre ellas.

(1 Corintios 12:4-11, NVI).

Hay diferentes clases de dones, pero el mismo Espíritu.…

  • A uno se le da… el mensaje de sabiduría,
  • a otro el mensaje de conocimiento…
  • a otro la fe por el mismo Espíritu,
  • a otro dones de sanidad…,
  • a otro poderes milagrosos,
  • a otro profecía,
  • a otro discernimiento de espíritus,
  • a otro hablar en diferentes clases de lenguas,
  • y a otro más la interpretación de lenguas.

Todo esto es obra de un mismo Espíritu, y Él lo da a cada uno, tal como Él determina.

(Efesios 4:11, 12, NVI).

“Fue Él [Jesús] quien dio:

  • a unos, ser apóstoles;
  • a otros, ser profetas;
  • a otros, ser evangelistas;
  • y a otros, ser pastores y maestros,

para preparar al pueblo de Dios para obras de servicio, a fin de que el cuerpo de Cristo sea edificado”.

(Romanos 12:6-8)

“Tenemos dones que difieren según la gracia que se nos ha dado:

  • la profecía, en proporción a la fe;
  • el ministerio, en el servicio;
  • el que enseña, en la enseñanza;
  • el que exhorta, en la exhortación;
  • el que da, con generosidad;
  • el que dirige, con diligencia;
  • el que muestra compasión, con alegría.

Ideas para el programa

Para utilizar eficazmente los dones espirituales, es esencial alinear el uso de estos dones tanto dentro de la iglesia como en la comunidad en general. A continuación, se presentan algunas sugerencias prácticas:

  1. Pida a las mujeres que realicen una evaluación gratuita de dones espirituales. Aquí tienen un par de opciones.

Spiritual Gifts | FREE Spiritual Gifts Survey | Assessment, Analysis, Test (churchgrowth.org)

FREE Spiritual Gifts Test | Assessment, Analysis, Quiz… (myspiritualgifts.com)

  1. Establezca un Centro de Recursos Comunitarios dentro de su Ministerio de Mujeres. Cree un centro donde las personas puedan ofrecerse como voluntarias basándose en sus dones espirituales. Por ejemplo, si una mujer posee el don de la enseñanza, pídale que dirija un programa educativo.
  2. Organice proyectos de voluntariado basados ​​en habilidades: Desarrolle proyectos de voluntariado que se alineen con los dones espirituales de las personas. Por ejemplo, una persona con el don de la sabiduría podría dirigir un programa de educación financiera, mientras que aquellas con el don del ánimo podrían encargarse de enviar tarjetas a las mujeres que falten a una reunión.
  3. Crear redes de apoyo: Establezca redes para brindar apoyo a grupos tales como los ancianos, las personas sin hogar o los refugiados. Las personas con dones de sanación, fe y misericordia podrían coordinar asistencia médica, apoyo emocional y ayuda práctica.
  4. Reconozca a su Ministerio de Mujeres: Fomente y modele una cultura de servicio dentro del Ministerio de Mujeres. Ofrezca ejemplos de cómo se están utilizando los dones espirituales para el bien común. Reconocer y celebrar las contribuciones de quienes ponen sus dones al servicio de los demás puede inspirar a otros a involucrarse y contribuir. Asegúrese de reconocer a aquellas mujeres que no necesariamente ocupan un rol de liderazgo, tales como la pianista o la persona que se queda al final para ayudar a limpiar después de una reunión.

Definiciones ampliadas

Si bien en las Escrituras se mencionan muchos dones espirituales diferentes, aquí destacamos algunos de ellos:

Enseñanza: Si este es tu don, tendrás la capacidad de hacer que la verdad bíblica resulte clara y comprensible para los demás. Puedes utilizar tu don como mentora, maestra de escuela dominical, líder de jóvenes o líder de un grupo pequeño de estudio bíblico.

Evangelismo: Quizás tengas el don de compartir el evangelio y guiar a las personas a entregar sus vidas a Jesús. Sientes una gran pasión por ver a otros comprometer sus vidas con Él. Puedes ejercer este don a través de la predicación y el evangelismo público, en ministerios personales, impartiendo seminarios, hablando en retiros de mujeres o ministrando en prisiones. El simple hecho de compartir tu historia personal sobre lo que Cristo ha hecho por ti también constituye evangelismo.

Hospitalidad: ¡Este es un ámbito en el que muchas mujeres sobresalen! Es posible que tengas un talento especial para hacer que todos a tu alrededor se sientan cómodos y bienvenidos. También puede implicar hacer que las personas se sientan acogidas y a gusto en tu iglesia o en el Ministerio de Mujeres.

Intercesión: Algunas mujeres poseen el don único de poder dedicar mucho tiempo a orar por los demás. Una mujer con este don puede orar en silencio por otros desde su hogar, o bien ministrar visitando hospitales o dirigiendo un grupo de oración.

Exhortación (Ánimo): Este es un don sumamente importante. Toda iglesia necesita más personas que brinden ánimo: mujeres capaces de consolar, motivar e inspirar a los demás. Una persona con este don puede servir en el área de consejería, en ministerios de mujeres, en el ministerio de jóvenes, en el ministerio carcelario o en la visitación hospitalaria.

Liderazgo: Una líder tiene la capacidad de aportar crecimiento y armonía a un grupo o congregación. Con este don, podrías servir como pastora, líder laica, superintendente de escuela dominical o líder de ministerios de jóvenes o de mujeres.

¿Cuál es mi don espiritual?

La idea de los dones espirituales —y, específicamente, de los “dones del Espíritu Santo”— proviene fundamentalmente de las principales enseñanzas que se encuentran en el Nuevo Testamento. En esencia, estos dones son capacidades especiales que el Espíritu Santo otorga a los creyentes en Jesucristo. Su propósito es ayudar a cada persona a desempeñar su función única dentro de la Iglesia, el cuerpo de Cristo.

Todo aquel que recibe a Cristo como su Salvador personal recibe, al menos, un don espiritual. Esto significa que todos nosotros somos necesarios para el cuerpo de Cristo; todos hemos sido creados con un propósito. El objetivo de todo cristiano debería ser descubrir cuál es el designio y el propósito que Dios tiene para su vida. Recuerda que el Espíritu Santo distribuye los dones según Él lo considera oportuno. En otras palabras, ten cuidado de no compararte con los demás ni de codiciar los dones que ellos han recibido; busca y desarrolla aquello con lo que Dios te ha dotado de manera singular.

Recientemente escuché una cita acerca de la diferencia entre la sabiduría y el conocimiento: “El conocimiento consiste en saber que los tomates son una fruta; la sabiduría consiste en saber que no se deben poner en una ensalada de frutas”. Pablo nos recuerda en 2 Timoteo 1:6-7: “…aviva el don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Pues el Espíritu que Dios nos ha dado no nos hace tímidos, sino que nos da poder, amor y autodisciplina”.

Estribillos de oración sugeridos de la serie *Hallelujah Chorus*.

HC # 91 “Fan the Flame”

HC # 79 “God in You”

HC #30 “All That I Am”