En la Tierra como en el Cielo
Introducción
El propósito de este programa es recordar a las mujeres nuestra conexión con el cielo, el papel que cada una de nosotras desempeña y la función primordial que la oración cumple en todo ello.
Reproduzcan este video, basado en Mateo 6:9-13: «On Earth As in Heaven» — Red Rocks Worship (Letra + Escritura) | Agape Kingdom Worship. https://youtu.be/ReNA46SbAX8
Ideas para el Programa
Decoraciones
Cubra cada mesa con un mantel blanco liso. En el centro de la mesa, coloque un jarrón transparente. Ponga una tarjeta de oración en cada asiento, junto con una flor. Cada cubierto debe llevar una flor de un color diferente, creando un efecto de arcoíris.
Un jarrón de flores
- Flores: Explique a las mujeres que cada flor es de un color diferente para representar cómo el Reino de Dios necesita distintos tipos de personas para funcionar. Dios nos ha creado a todos de una manera única, y cada una de nosotras posee algo que beneficia a Su Reino. Al igual que en el Cielo, habrá personas de muchas etnias, colores, talentos y orígenes. Pida a cada mujer que tome una flor y comparta qué puede aportar al grupo (una puede ser hábil con las manualidades; otra puede tener el don de enseñar). Si tienen dificultades para reconocer lo que aportan al grupo, las demás integrantes pueden compartir lo que han observado. Pídales que coloquen su flor en el florero.
- Este florero representa un hermoso arreglo floral, lleno de color y de la singularidad de cada una de ustedes. Del mismo modo que este arreglo floral no podría existir sin la variedad de flores que lo componen, nosotras tampoco podemos ser el Reino de Dios en la tierra si nos faltara alguna de nuestras partes.
- Tarjetas de oración: Utilizando las tarjetas de oración, pida a las mujeres que respondan las siguientes preguntas. Invite a varias de ellas a compartir lo que han escrito.
- Preguntas:
- ¿Por qué orar (especialmente en voz alta) resulta, a veces, algo difícil de hacer?
- ¿Qué sugerencias tienen para ayudar a las demás integrantes del grupo a sentirse más cómodas con la oración?
- ¿Cómo podemos orar intencionalmente para pedirle a Dios que se cumpla Su voluntad: «en la tierra como en el Cielo»?
- ¿Qué acción concreta pondrán en práctica esta semana para profundizar en su vida de oración?
Drama
Esta breve representación se basa en la frase del Padre Nuestro: «en la tierra como en el cielo». Un grupo de personas dialoga sobre lo que significaría vivir en un mundo donde la voluntad de Dios se cumple plenamente, destacando los contrastes entre el mundo actual —con sus conflictos y desafíos— y un reino celestial ideal, caracterizado por el amor, la paz y la unidad perfectos.
Personajes:
- Líder: Un individuo sabio y reflexivo que facilita la discusión.
- Optimista: Una persona con una perspectiva positiva, que cree en el potencial para un gran cambio.
- Escéptico: Un personaje más cínico que cuestiona la viabilidad de lograr un mundo «celestial».
- Joven: Una persona joven que representa la esperanza de un futuro mejor.
Escena/Ambientación: Un centro comunitario o un espacio sencillo de reunión.
Diálogo:
Líder:
“Hoy exploremos el significado de la frase “en la tierra como en el cielo”. ¿Cómo creen que sería si nuestro mundo reflejara los valores del cielo?”
Optimista:
“Bueno, para mí significa que todos vivan en armonía, sin importar sus diferencias. Imaginen un mundo donde todos sean amables y compasivos los unos con los otros».
Escéptico:
“Eso es un poco utópico, ¿no creen? Las personas son egoístas por naturaleza; ¿cómo podríamos llegar a lograr un mundo sin conflictos?”
Joven:
“Pero si todos intentáramos ser mejores, ¿acaso eso no marcaría la diferencia? Por ejemplo, si siempre eligiéramos perdonar en lugar de guardar rencores”.
Posibles finales:
- Reflexión: El grupo concluye reflexionando sobre cómo pueden contribuir personalmente a crear un mundo más “celestial” en su vida cotidiana.
- Llamada a la acción: Los personajes discuten posibles acciones que pueden emprender para promover la paz, la justicia y la compasión en su comunidad.
Puntos clave a considerar:
- Profundidad temática:
- Explorar los desafíos y las complejidades de vivir conforme a valores “celestiales” en un entorno del mundo real.
Desarrollo de personajes:
- Permitir que cada personaje exprese su perspectiva única sobre el concepto de “en la tierra como en el cielo”.
Participación del público:
- Plantear preguntas a la audiencia para fomentar la discusión y la reflexión sobre el tema.
En La Tierra Como en El Cielo
Como creyentes, podemos ejercer mucha presión sobre nosotros mismos en lo que respecta a la oración. ¿Estamos usando las palabras correctas? ¿Estamos expresando todos nuestros pensamientos? ¿Mencionamos a todas las personas y sus situaciones específicas? Si lo pensamos bien, ¿cuáles son las oraciones más poderosas que hemos escuchado jamás? No son aquellas que tienen las mejores palabras, ni siquiera las que tienen cada pensamiento perfectamente estructurado. Son, sencillamente, oraciones que brotan verdaderamente del corazón.
Cuando comencé a asistir al Ejército de Salvación, yo también tenía esos mismos pensamientos. Me daba miedo orar en voz alta y siempre pensaba que no tenía la capacidad de «orar correctamente». Todos los demás parecían tener una manera hermosa de hablar con Dios, y yo simplemente no sabía cómo hacerlo. Entonces, asistí como acompañante a los Consejos Juveniles y fui testigo de la oración más asombrosa. Mientras los jóvenes de mi cuerpo se reunían en el altar, observé cómo la coordinadora de jóvenes se acercaba para orar por ellos. Con lágrimas en los ojos, simplemente decía: «Gracias, Jesús», una y otra vez. Aquel momento resultó notablemente impactante para todos los que estuvimos presentes. Ese fue el momento en que Dios me enseñó que las oraciones, sencillamente, nacen del corazón.
Otra cosa que solemos olvidar acerca de la oración es que la Biblia es el lugar perfecto al que acudir cuando nos faltan las palabras. Específicamente, podemos apreciar la sabiduría de la oración que Jesús comparte con sus discípulos en Mateo 6:9-13. Comúnmente la conocemos como el Padrenuestro, y cumple dos propósitos. Uno de ellos es que constituye una oración perfecta para repetir en cualquier ocasión; nos presenta todos los aspectos que vale la pena compartir con Dios, así como aquello que debemos pedirle. Pero también puede utilizarse de otra manera sumamente impactante.
El Padrenuestro nos ofrece una pauta, una forma de orar, y constituye un excelente punto de partida cuando no sabemos por dónde empezar.
Nos brinda estos tres elementos en los que centrarnos al orar:
- Alabar y dar gracias (vv. 9-10)
- Presentar nuestras peticiones (v. 11)
- Pedir perdón y reconocer nuestra necesidad de Su gracia (vv. 12-13)
Un ejemplo de ello sería el siguiente:
- Dios, gracias por estar presente en mi vida y en la vida de los demás (1.ª parte). • Pido que aquellos que están leyendo este devocional aprendan hoy algo nuevo que los acerque más a ti (2.ª parte).
- Que cada uno de nosotros acuda a ti desde donde se encuentra y deponga aquellas cosas que nos impiden tener una relación más cercana contigo (3.ª parte).
Esta es una manera sencilla de comenzar a buscar el reino de Dios y nos permite enfocar nuestros deseos de un modo piadoso. Cuando oramos, deseamos que nuestros anhelos estén alineados con las cosas celestiales. Es por ello que Jesús dice en la oración que aquello por lo que pedimos sea tal como es en el cielo. En otras palabras: que nuestras oraciones transformen nuestro mundo para que este se asemeje mucho más al cielo.
Así pues, ya sea que elijas utilizar una oración ya escrita, seguir una fórmula establecida o simplemente pronunciar las palabras que te vengan a la mente, hazlo siempre con sinceridad de corazón en tus peticiones y con el deseo de ver la voluntad de Dios manifestada en tu vida y en la de quienes te rodean.
