Marzo 2020 – Restaura esta casa

Marzo 2020 – Restaura esta casa

Introducción

Hay muchos reparaciones y arreglos sencillos que podemos hacer nosotras mismas en nuestras casas. En lugar de gastar dinero o de escribir las tareas a realizar en una larga lista de “Mi amor, repáralo tú”, este programa se enfoca en pequeños arreglos que las mujeres mismas pueden realizar y les aconseja cuándo es el momento apropiado para llamar a un experto.

Ideas de decoración

A modo de centros de mesa, usa cajas plásticas de herramientas (las que se puede adquirir en las tiendas de Todo a un Dólar o Dollar Stores) llenas de papel de seda, un martillo, cinta de medir, destornillador y clavos. Junto con ello, exhibe libros y revistas sobre remodelaciones del hogar (en inglés: home improvement magazines).

Ideas para el programa

Orador invitado

Invita a alguien de una ferretería de la localidad a que comparta con las mujeres la manera en que podrían hacer arreglos sencillos en su casa, como los relacionados con los inodoros, el fregadero, las paredes y otras áreas de la casa. Diles que discutan algunos de los proyectos más grandes que necesitarían la atención de un profesional.

Pinterest

Consulta lo que ofrece el sitio web de Pinterest en material de arreglos caseros. Imprime algunas de las mejores ayudas y comparte los mejores videos. Si es posible, haz que alguien muestre cómo hacer un par de arreglos sencillos a aparatos caseros en mal estado.

Reconversión

Hay cosas que no se pueden reparar, pero que se pueden destinar a otros fines. Invita a las mujeres a que traigan sus platos y vajilla de porcelana favoritos que estén rotos o con saltaduras y que podrían ser transformados en peldaños para los caminos de piedras de sus jardines. Todo lo que se necesita es un molde de aluminio, Quickkrete® (disponible en la ferretería de tu localidad), agua y pedazos rotos de vajilla de porcelana. Hay varios tutoriales en Internet, pero el siguiente es uno sencillo que incluye fotografías: https://overthebigmoon.com/from-oops-to-ahhh/

Planifica realizar actos de servicio

Dediquen tiempo a recopilar los nombres e información de miembros del Cuerpo y de la comunidad que son ancianos o están discapacitados y necesitan ayuda con los arreglos sencillos de la casa. Fija un día en que puedan ir en equipos a hacer la mayor cantidad de arreglos posible.

La reedificaré y restauraré su gloria anterior

Hay muchos shows de televisión que destacan la industria de compra, restauración y reventa de casas (conocida en inglés como the house flipping industry). Estos shows van en busca de casas con un alto potencial de reventa una vez que el nuevo dueño ha hecho la inversión. Estas casas suelen estar en muy mal estado y en mal funcionamiento. Puesto que el comprador a menudo no sabe bien lo que está mal con la casa sino hasta después de que la ha comprado, el show nos lleva a través de una serie de situaciones diferentes. Algunas de las restauraciones más desafiantes incluyen situaciones en que el techo o los cimientos están seriamente dañados o en que el sistema eléctrico es muy deficiente. Tales reparaciones encarecen los costos y pueden disminuir considerablemente la ganancia potencial que la compra prometía en un principio.

Podríamos preguntarnos al mirar estos show de televisión y tras constatar los daños: “¿Cómo pudo alguien dejar que esas casas se deterioran de esa manera?” Es interesante notar que nuestra naturaleza humana se adapta con tanta facilidad a nuevas situaciones que a menudo perdemos de vista lo que tenemos delante de nuestros ojos. Quizás se trata de un grifo ruidoso que no para de gotear toda la noche. Cuando empezó a gotear, te volvía loca, incluso te hacía pasar la noche en vela con su insoportable sonsonete; sin embargo, al cabo de un tiempo se convirtió en otro más de los ruidos de la casa que ya ni siquiera notabas. O tal vez es esa mancha en la alfombra junto a la cocina. Te acuerdas cuando la viste por primera vez y lo mucho que te molestó. Ahora pasas a su lado todos los días y apenas te das cuenta de que sigue estando ahí. Incluso puede que ya cubierto la mancha tapándola con una alfombrilla.

En el libro de Amós, el profeta le deja a la casa de Israel una promesa. Después de pasar casi nueve capítulos haciendo una inspección completa de la casa, les hace saber a los israelitas que no deben preocuparse porque todavía hay esperanza. Le habla a su pueblo acerca de la futura promesa de Dios para con la nación de Israel y para aquellas de nosotras que seríamos incorporadas a Su gran plan mediante el sacrificio de Jesucristo. “En aquel día restauraré la casa caída de David. Repararé sus muros dañados. De las ruinas, la reedificaré y restauraré su gloria anterior.  Israel poseerá lo que quede de Edom” (Amós 9:11,12, NTV)

En nuestra relación con Cristo, podemos volvernos complacientes, a menudo soslayando pecados que parecen pequeños pero que se acumulan como el insoportable goteo del grifo o como una enorme mancha en la alfombra. Puede que los hayamos notado al principio, pero después se convierten en parte de nuestra vida diaria. Esta promesa nos recuerda que Dios está en el negocio de reparar, reconstruir y restaurar. En 1 Corintios 3:16 se nos recuerda: “¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?” (NVI). Cuando este templo (la casa de Dios) se mancha y se ensucia de pecado, necesita ser restaurada. El templo de Dios debe ser santo. ¿Tienes una alfombra con alguna mancha que hayas ocultado cubriéndola con una alfombrilla decorativa? ¿Estás ocultando pecados con la esperanza de que nadie los note? ¿Qué partes de tu vida necesitan que Dios las restaure? Felizmente, Él está a la espera de que nosotras le confesemos a Él nuestros pecados. En 1 Juan 1:9 leemos: “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad” (NVI). ¿No te alegra saber que Dios está activo en este negocio de las restauraciones?