Cuidar del templo de Dios.
Despierta mi cuerpo (Autocuidado)
El autocuidado consiste en atender nuestras necesidades espirituales, mentales, emocionales y físicas de una manera que honre a Dios.
Espiritual
Tener una relación con el Señor y estar inmersos diariamente en la Palabra y en la oración es cuidar de nuestra vida espiritual.
Actividades: Devocionales, oración, adoración junto con otros, estudio en grupos pequeños.
Mental
Centrarse en actividades para reducir el estrés, tomarse el tiempo para hacer cosas que te hagan sentir renovado y hablar con alguien sobre la vida.
Actividades: leer, escribir un diario, pasar tiempo con la familia, hacer tus cosas favoritas.
Emocional
Expresar los sentimientos, mantener relaciones saludables y desarrollar mecanismos de afrontamiento te beneficia emocionalmente.
Actividades: pasar tiempo de calidad con tus seres queridos, participar en actividades sociales, mantener un sistema de apoyo saludable y celebrar las pequeñas victorias de la vida.
Físico
Una dieta saludable, el ejercicio, el sueño y asistir a las citas médicas forman parte del cuidado físico de uno mismo.
Actividades: caminar, dormir, cocinar y reír.
Beneficios del autocuidado
Sentirse bien gracias a una mejor salud reduce el estrés en su vida; usted se vuelve más productivo y positivo, lo cual conduce a un mejor estado de ánimo y actitud, derivando en relaciones más sanas y una mejor calidad de vida.
Preparar una cesta de regalo para el autocuidado
(Nota: La idea es que, a través de este devocional, las mujeres armen una canasta de autocuidado que muestre cómo llenar nuestras vidas con cosas que honran a Dios nos mantiene sanas y marca una gran diferencia en nuestra vida. Comenzando con una canasta vacía y terminando con una canasta hermosa y rebosante, como lo serán nuestras vidas cuando nos cuidamos).
Guía para el autocuidado
*Establece metas realistas. Fíjate objetivos que puedan integrarse en tu rutina habitual, de modo que resulte más sencillo mantenerlos a largo plazo.
*Sé consciente de ti misma y de cómo te sientes. Ten paciencia contigo misma en aquellos días en que sea necesario. No te estreses por aquellas cosas sobre las que no tienes ningún control.
*Sigue dando prioridad a las pequeñas cosas. Si tienes que esperar en la fila para recoger a los niños de la escuela, asegúrate de llevar café y un libro; esto te ayudará a disfrutar de esos breves momentos de tranquilidad. Haz tu pedido de comestibles para recogerlo en la tienda, así te ahorrarás esa hora de lidiar con los pasillos del supermercado. Dedica el tiempo que has ahorrado a hacer algo para ti misma.
1 Corintios 6:19-20
Versión de Lectura Fácil: 19 Deben saber que su cuerpo es un templo[a] del Espíritu Santo que han recibido de Dios y que habita en ustedes. Ustedes no se pertenecen a sí mismos. Dios pagó un precio muy alto para hacerlos suyos. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo.
“¿Acaso no saben que sus cuerpos son templos del Espíritu Santo, que está en ustedes, a quien han recibido de Dios? Ustedes no se pertenecen a sí mismos; fueron comprados por un precio. Por lo tanto, honren a Dios con sus cuerpos” (1 Cor. 6:19-20 NVI).
La forma en que cuidamos nuestro cuerpo influye en todos los aspectos de nuestra vida: desde cómo nos sentimos y cuán saludables estamos, hasta nuestra relación espiritual con el Señor e incluso nuestra actitud. El autocuidado es nuestra manera de honrar a Dios; sin embargo, a menudo, como mujeres, nos ocupamos tanto de cuidar a los demás que terminamos descuidando nuestro propio bienestar. Pensemos en alguna amiga o familiar que podría beneficiarse de un poco de ánimo en lo que respecta al autocuidado y preparémosle una cesta de regalo.
Materiales: Una cesta (para el cuerpo), una Biblia (para el espíritu), un termo. Taza (Mental), Joyas (Emocional), Camiseta (Físico).
Canasta: La cesta representa el cuerpo. Las cestas están hechas de diferentes materiales, y vienen en distintos tamaños y colores, tal como cada uno de nosotros. Somos únicos y tenemos necesidades diferentes, pero algunos aspectos básicos son los mismos. Llenemos la cesta con artículos de autocuidado que nos ayuden a seguir adelante.
Biblia: Nuestra Biblia representa nuestras necesidades espirituales: la necesidad de conectar con el Señor y de seguir edificando, día a día, nuestra relación con Él. Mantener al Señor en el centro de nuestras vidas es la clave para tener la fortaleza necesaria para capear las tormentas de la vida.
Libro devocional: Pasar tiempo buscando al Señor.
Diario o cuaderno de oración: Para dedicar tiempo a la oración.
Tarjetas con versículos bíblicos: Para atesorar Su Palabra en nuestros corazones.
Vaso térmico: Representa nuestras necesidades mentales. Cuando nos detenemos unos minutos para hacer una pausa, a menudo lo hacemos con una taza de café, té o refresco, según nuestras preferencias. Respira hondo para relajarte en medio de un día ajetreado; es una forma de desconectar mentalmente por unos instantes.
Libro: La lectura nos ofrece un descanso mental y nos transporta a una aventura.
Diario personal: Escribir tus pensamientos y problemas es una vía de escape que te ayuda a renovarte.
Foto familiar: Pasar tiempo con la familia o los amigos llena nuestros espacios mentales y nuestro corazón de amor.
Tarjeta de regalo: ¿Cuál es tu actividad favorita? Cuéntaselo a tus amigos y familiares para que puedan consentirte, ayudándote a hacer algo que te encante —como ir a un spa— o regalándote un bolso o unos zapatos nuevos como parte de una sesión de “terapia de compras”.
Joyas: Representan nuestras necesidades emocionales. ¿Alguna vez has notado cómo las joyas que usamos a menudo reflejan nuestro estado de ánimo interior? Cuando te sientes radiante, te diviertes combinando varias piezas para brillar con luz propia. En cambio, en otros momentos en los que no nos sentimos tan bien emocionalmente, es posible que ni siquiera nos molestemos en ponernos joyas.
Tarjeta para el cine: Sal con tus amigos y disfruta de una actividad social.
Crema de manos / Esmalte de uñas: Ten cerca a esos amigos con los que puedes sentarte tranquilamente para compartir la vida y recibir su apoyo.
Chocolate: Celebra las pequeñas victorias de la vida con un poco de chocolate.
Camiseta: Representa el cuidado de nuestro bienestar físico. Ya sea para salir a caminar o para hacer ejercicio, a menudo nos ponemos una camiseta cómoda para realizar la actividad física. Cuidar nuestro cuerpo es fundamental, pues al ser el templo de Dios, honramos Su nombre. Programar citas médicas, dormir lo suficiente y mantener una dieta saludable son aspectos de gran importancia.
Productos de repostería: Cocinar es una forma divertida de cuidarte a ti misma.
Foto divertida u objeto de broma: Reír es beneficioso para nosotros; libera el estrés y nos ayuda a mantenernos sanos.
Artículo para hacer ejercicio: Mantenerse activo —caminando, montando en bicicleta, practicando yoga o entrenando en el gimnasio— es esencial para cuidar nuestra salud física.
Comenzamos con una cesta vacía y, a medida que hemos ido añadiendo las formas en que podemos cuidarnos, podemos ver cómo dedicar tiempo a nuestro propio cuidado llena nuestras vidas de cosas maravillosas. Recuerda: “¿Acaso no saben que sus cuerpos son templos del Espíritu Santo, que está en ustedes, a quien han recibido de Dios? Ustedes no son dueños de sí mismos; fueron comprados por un precio. Por lo tanto, honren a Dios con sus cuerpos”. 1 Cor. 6:19-20.
