Abril 2027 – Escucha la voz de Dios

Abril 2027 – Escucha la voz de Dios

Escucha la voz de Dios

Introducción

Podemos estar seguras sabiendo que somos suyas. “Yo les doy vida eterna y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebatármelas de la mano” (John 10:28, NVI).

Romanos 8:1-2, 16 nos dice que, cuando pertenecemos a Cristo Jesús, hemos sido liberados del poder del pecado y de la muerte. Con ello viene nuestro lugar como hijos de Dios. Él desea tener una relación con nosotros y hablarnos. El Dios a quien amamos y adoramos es un Dios que se comunica. A lo largo de toda la Escritura, Él está hablando, ya sea a través de la creación, de encuentros sobrenaturales, de sueños o directamente por medio de su voz. Como seguidores de Jesús, debemos prestar mucha atención a lo que Él dice.

Ideas para el Programa

Decoraciones

Habilite un rincón de la sala con micrófonos, un equipo de música, un tocadiscos, una guitarra, un piano y una máquina de karaoke. Invite a las mujeres a disfrutar de un momento haciendo música juntas.

Refrescos

Para la merienda, prepara estos micrófonos de cupcake. https://pin.it/3W5Y00hz2

Actividades

  1. Reparta la letra de “Voice of God” de Dante Bowe.

https://www.youtube.com/watch?v=hP5u4BUcq_U

  1. Mientras suena la canción, pida a las mujeres que rodeen con un círculo cualquier área mencionada en la canción en la que hayan escuchado la voz de Dios personalmente. Invítelas a compartir algunas de sus experiencias.
  2. Conversen sobre qué medidas activas pueden tomar para escuchar a Dios de manera intencional. Tómense un tiempo para orar los unos por los otros.

Y Dios habló.

A lo largo de las Escrituras vemos creyentes a quienes Dios les habló:

Adán y Eva: “No coman del árbol del bien y del mal” (Génesis 2, 3)

Noé: “Construye un arca” (Génesis 6)

Moisés: “Ve y libera a mi pueblo” (Éxodo 3); “Aquí están los Diez Mandamientos” (Éxodo 20)

Pablo: “¿Por qué me persigues?” (Hechos 9)

Jesús con Juan el Bautista: “Este es mi Hijo” (Lucas 3)

Salomón: “Pide lo que quieras” (1 Reyes 3)

Jonás: “Ve a Nínive” (Jonás 1)… y muchos, muchos más.

Haga una lista de otras personas con las que Dios habló. ¿Qué dijo?

El Dios a quien amamos y adoramos es un Dios que se comunica. A lo largo de toda la Escritura, Él está hablando, ya sea a través de la creación, de encuentros sobrenaturales, de sueños o directamente por medio de Su voz. Como seguidores de Jesús, debemos prestar mucha atención a lo que Él dice. En Juan 10:27 leemos: “Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen”.

Vean este video para ver cómo las ovejas reales reconocen la voz de su pastor:https://youtu.be/yk-K0uuz-94?si=4auQVAlGCLbo5lPP

Las ovejas pueden reconocer instintivamente la voz de su amo por encima de cualquier otra. Las ovejas mantienen con su pastor un vínculo de confianza, sabiendo que él las guiará y protegerá; por ello, confían en él y lo siguen. Jesús utiliza esta metáfora para explicar cómo debería ser la relación del creyente con nuestro Padre celestial. Podemos amarlo y confiar en Él, en Su voz, en Su dirección y en Su guía.

Todo cristiano puede aprender a conocer y a escuchar la voz de Dios. La promesa de Jesús es para todos nosotros. Sin embargo, crecer en nuestra capacidad para escuchar a Dios requiere un compromiso activo y una búsqueda intencional. En un mundo repleto de voces que compiten entre sí y de un sinfín de distracciones, debemos tomarnos el tiempo para crear un espacio y aprender las disciplinas que nos ayudarán a sintonizar con Él.

Vean la enseñanza de Priscilla Shirer sobre “Escuchar la voz de Dios”: https://youtu.be/4UbQbn_n814?si=n87WIioYwCivZRXX

Prepárese física y espiritualmente para escuchar a Dios. Espera oír Su voz. Juan 8:47 (NTV) dice: “Los que pertenecen a Dios escuchan con gusto las palabras de Dios, pero ustedes no las escuchan porque no pertenecen a Dios”. ¿Cómo me dispongo para escuchar a Dios? En el libro “Dwell”, de Laura Hodgson, ella explica que “en ningún ámbito es más necesaria la lección del tiempo y del lugar que en nuestra relación con el Señor. Si no reservamos un tiempo sagrado para estar con Dios, corremos el riesgo de perder la salud de nuestra alma”. Establece un momento del día —aquel en el que te sientas más productivo, consciente y alerta— para dedicar tiempo a estar con Dios. Busca un lugar que te ayude a centrar tus pensamientos en tu comunión con Él, sin distracciones. Luego, prepárate para escuchar el mensaje específico que Él tiene para ti.

In the English version this is incorrect. It says John 10:27; but the correct passage is John 10:28