Noviembre 2026 – No es por fuerza ni por poder

Noviembre 2026 – No es por fuerza ni por poder

No es por fuerza ni por poder

Despertado para ver: Un estudio sobre Zacarías 4

Escritura: Zacarías 4

Resumen del programa

Este programa se centra en el tema “No es con fuerza, ni poder”, inspirándose en el libro de Zacarías, capítulo 4. Exploraremos la idea de que una vida saludable —en los ámbitos espiritual, físico y emocional— no se logra mediante nuestra propia fuerza o poder, sino al depender del poder y la guía de Dios. Al igual que Zacarías recibió una visión que ponía el énfasis en el Espíritu de Dios por encima del esfuerzo humano, se nos recuerda que vivir bien requiere entregar nuestros esfuerzos a Dios y confiar en Su provisión para cada aspecto de nuestras vidas.

Adoración de apertura

Comience con canciones de adoración que se centren en confiar en el poder de Dios, rendirse a Su voluntad y vivir con el empoderamiento del Espíritu Santo.

Canciones sugeridas (disponibles en YouTube)

“Santo Espíritu” de Francesca Battistelli

“Eres mi Fortaleza” de Hillsong Worship

“Océanos” de Hillsong United

Estudio bíblico y discusión en grupo

Lean Zacarias 4

Puntos de enseñanza

Versículos 1-3: Zacarías es despertado para contemplar una visión. Pregunten al grupo: ¿qué nos está llamando Dios a ver —y ante qué nos llama a despertar— en lo que respecta a nuestra salud?

Versículos 4-6: La obra de Dios se realiza mediante Su Espíritu, y no únicamente por nuestro propio esfuerzo. Dialoguen sobre cómo el confiar en el Espíritu de Dios en cada área de nuestras vidas puede generar una transformación duradera.

Versículo 7: “¿Qué eres tú, oh gran montaña?”: el Espíritu de Dios supera todo obstáculo. En el contexto de la salud, esto podría referirse a desafíos físicos, cargas emocionales o hábitos poco saludables que parecen imposibles de cambiar.

Versículos 9-10: Zorobabel completará aquello que Dios ha iniciado. Dios nos capacita para terminar bien nuestro camino hacia una vida saludable. Dialoguen sobre cómo el confiar en Dios nos empodera para mantener una salud duradera en cuerpo, mente y espíritu.

Versículos 11-14: Los dos olivos representan el suministro continuo del Espíritu de Dios. Dialoguen sobre cómo el Espíritu de Dios nos otorga poder y fortaleza constantes para vivir de manera saludable y cumplir Su llamado en nuestras vidas.

Actividad sugerida: Vida saludable a través del Espíritu de Dios

Actividad en grupo: Formen pequeños grupos en los que cada uno discuta uno de los siguientes aspectos de una vida saludable: salud espiritual, salud física y salud emocional. Pida a cada grupo que anote formas prácticas de incorporar el Espíritu de Dios en ese aspecto de sus vidas y, posteriormente, compartan sus ideas con el grupo general.

Actividad sugerida: Plan de acción: Entregarse al Espíritu de Dios

Como grupo, elaboren un plan de acción para una vida saludable, basado en los principios de Zacarías 4. Anoten una acción que llevarán a cabo este mes para entregar su salud al Espíritu de Dios. Esto podría incluir:

· Un compromiso de dedicar un tiempo diario a la oración para el bienestar espiritual.

· Un objetivo de priorizar la actividad física, el descanso o la alimentación saludable, confiando en la fortaleza de Dios.

· Una intención de buscar la sanación emocional a través de la oración, el apoyo o el asesoramiento, confiando en que el Espíritu de Dios traerá paz y gozo.

· Animar a las mujeres a compartir sus compromisos con una compañera para rendir cuentas mutuamente..

Actividad/Refrigerios sugeridos:

Proporcione los ingredientes para preparar un refrigerio saludable y disfrútenlo durante la hora del refrigerio; o bien, simplemente ofrezca refrigerios saludables y destaque las opciones sanas disponibles. Ideas para refrigerios saludables:https://www.thepioneerwoman.com/food-cooking/meals-menus/g38003463/healthy-

Solo el Espíritu de Dios

En Zacarías 4, se nos presenta una visión de un candelabro, dos olivos y un mensaje profético para Zorobabel, el gobernador de Judá, quien supervisaba la reconstrucción del templo. El mensaje era claro: el templo no sería reconstruido por la fuerza humana, ni por los poderosos gobernantes de la época, sino únicamente por el Espíritu de Dios.

En nuestras vidas, a menudo nos sentimos abrumadas por las tareas que tenemos por delante. Ya sea en nuestras familias, lugares de trabajo, ministerios o en nuestro crecimiento personal, podemos sentir que los desafíos son demasiado grandes. Pero Dios nos llama a ver más allá de lo que podemos lograr por nosotras mismas. La pregunta del ángel a Zacarías: “¿Qué ves?”, es una invitación a mirar a través del lente del poder y el propósito de Dios.

La visión de Zacarías de los dos olivos vertiendo aceite en el candelabro simboliza la provisión constante y abundante del Espíritu Santo, Aquel que nos capacita y nos empodera. Realizamos la obra que tenemos ante nosotras no por nuestra propia fuerza o poder, sino por el Espíritu de Dios. Este es un llamado a confiar en la provisión de Dios, a apoyarnos en Su fortaleza y a depender de Su guía.

Como mujeres de fe, a menudo somos llamadas a asumir tareas que pueden parecernos demasiado abrumadoras, demasiado grandes o de un alcance demasiado vasto. Pero el mensaje de Dios a Zorobabel es Su mensaje para nosotras hoy: “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu”. Se nos recuerda que la presencia de Dios —Su Espíritu— hace posible lo imposible.

La frase: “¿Qué eres tú, oh gran monte?”, hace referencia a los obstáculos que enfrentamos. Del mismo modo en que Dios allanó los montes ante Zorobabel, Él removerá los obstáculos en nuestras propias vidas cuando confiemos en Él. Cada montaña de desánimo, cada gigante de temor, cada valle de duda puede ser superado por medio de Su Espíritu.